jueves 25 de noviembre de 2010
El olor a caucho quemado y el humo en las estaciones; desalojos de pasajeros de vagones que están a oscuras, en horas pico; y trenes con dos vagones cerrados es ahora una rutina en la operación de la Línea 1 del Metro de Caracas Propatria-Palo Verde.
Y es que por orden de la Gerencia Ejecutiva de Transporte Metro, hasta nuevo aviso se mantendrán en circulación los trenes que "tengan fallas de propulsión y de frenos".
En un memorándum de fecha 16/11/2010, suscrito por el Gerente Ejecutivo de Transporte Metro, Luis Sauce, se informa al personal operativo que "en función de minimizar la afectación del servicio en caso de fallas de propulsión en los trenes de Línea 1 y para lograr mantener una mayor oferta de transporte, a partir de esta fecha y hasta nuevo aviso, los trenes que tengan hasta dos vagones aislados deberán continuar prestando el servicio".
Se conoció que esta medida se tomó a raíz de la suspensión de tres operadores la semana pasada, quienes se negaron a circular con los trenes que registraban estos desperfectos.
Ayer, de los 34 trenes que operaron en las horas picos en la mañana, tres presentaron esas fallas y en uno de ellos fueron desalojados dos vagones en plena operación en la estación Los Dos Caminos, a las nueve de la mañana.
Riesgos en la operación
De acuerdo con la versión de los trabajadores de Cametro, operar el sistema en esas condiciones tiene riesgos que pueden atentar contra la seguridad de los usuarios: "El olor a caucho quemado y el humo se genera por el roce de la zapatera colectora de los vagones aislados con los rieles, por lo que se puede presentar un corto circuito".
Explican que también hay riesgo de colisión porque los frenos nos funcionan en los dos vagones que están aislados, de los siete que posee el tren, en tramos como Gato Negro y Plaza Sucre, donde existe una curva peligrosa, y entre las estaciones Colegio de Ingenieros y Bellas Artes cuya pendiente es bastante pronunciada y son los trayectos más complicados de Línea 1.
Y es que por orden de la Gerencia Ejecutiva de Transporte Metro, hasta nuevo aviso se mantendrán en circulación los trenes que "tengan fallas de propulsión y de frenos".
En un memorándum de fecha 16/11/2010, suscrito por el Gerente Ejecutivo de Transporte Metro, Luis Sauce, se informa al personal operativo que "en función de minimizar la afectación del servicio en caso de fallas de propulsión en los trenes de Línea 1 y para lograr mantener una mayor oferta de transporte, a partir de esta fecha y hasta nuevo aviso, los trenes que tengan hasta dos vagones aislados deberán continuar prestando el servicio".
Se conoció que esta medida se tomó a raíz de la suspensión de tres operadores la semana pasada, quienes se negaron a circular con los trenes que registraban estos desperfectos.
Ayer, de los 34 trenes que operaron en las horas picos en la mañana, tres presentaron esas fallas y en uno de ellos fueron desalojados dos vagones en plena operación en la estación Los Dos Caminos, a las nueve de la mañana.
Riesgos en la operación
De acuerdo con la versión de los trabajadores de Cametro, operar el sistema en esas condiciones tiene riesgos que pueden atentar contra la seguridad de los usuarios: "El olor a caucho quemado y el humo se genera por el roce de la zapatera colectora de los vagones aislados con los rieles, por lo que se puede presentar un corto circuito".
Explican que también hay riesgo de colisión porque los frenos nos funcionan en los dos vagones que están aislados, de los siete que posee el tren, en tramos como Gato Negro y Plaza Sucre, donde existe una curva peligrosa, y entre las estaciones Colegio de Ingenieros y Bellas Artes cuya pendiente es bastante pronunciada y son los trayectos más complicados de Línea 1.
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